(Nota: Publicamos la siguiente declaración que nos ha sido enviada. Somos conscientes que esta pueda provocar reacciones encontradas. Abrimos las páginas de La Red Obrera a todos aquellos que quieran expresar su opinión. La Red Obrera)

SOLIDARIDAD DE TRABAJADORES CUBANOS (STC)

VII CONGRESO

10-13 de Diciembre, 1998

Representando a los trabajadores en Cuba y en las diversas comunidades en el exterior nos hemos reunido para realizar el VII Congreso de la Solidaridad de Trabajadores Cubanos (STC) del 10 al 13 de Diciembre de 1998, en la ciudad de Tampa, donde José Martí con el apoyo de los tabaqueros cubanos constituyó el Partido Revolucionario Cubano para la independencia de Cuba y Puerto Rico.

Después de 4 días de análisis y deliberaciones, aprobamos los acuerdos, cuya síntesis expresamos en esta:

DECLARACION DE TAMPA

Al conmemorar los 50 años de la Declaración Universal de Derechos Humanos, del Convenio 87 de la OIT sobre libertad sindical y los veinte años de la promulgación de la Carta Latinoamericana de los Derechos y las Libertades de los Trabajadores y los Pueblos hemos renovado nuestro compromiso de actuar para que "Todos los Derechos humanos sean para todos" y para que "Nunca, nunca jamás" sean violados.

Denunciamos la sistemática represión contra el sindicalismo independiente y los derechos laborales y sociales en nuestro país, específicamente la ejercida por el gobierno cubano en esta fecha al movilizar sus "brigadas de respuesta rápida" junto con la policía y cuerpos de seguridad, para impedir una manifestación pacífica del pueblo, arrestar a los participantes y recluir en un hospital psiquiátrico a la activista invidente Milagros Cruz Cano.

Demandamos la libertad de todos los presos políticos y de conciencia y la eliminación del presidio político más antiguo de América Latina.

Hemos analizado nuestro proceso histórico al cumplirse 100 años del fin de la Guerra de Independencia de Cuba. Esto nos impulsa a asumir nuestras raíces, experiencias y logros, para continuar con mayor ahínco en la tarea de Reconstruir la Nación Cubana con los principios, valores y objetivos fundamentales que dieron origen a nuestra nacionalidad, que continúan teniendo vigencia y que son responsabilidad indeclinable del pueblo cubano.

Debatimos sobre nuestra política, estrategia y programa de acción donde hemos ratificado que: Somos un solo pueblo, separados geográficamente por el régimen impuesto en nuestro país; somos las ramas de un árbol con el mismo tronco y las mismas raíces. Por tanto, donde quiera que estemos, dentro o fuera de Cuba, es nuestro deber luchar por la libertad del pueblo y los trabajadores, convencidos de que es dentro de la isla donde se TIENE y DEBE decidir nuestro destino.

La Solidaridad Internacional debe ser como el viento favorable que apoye el quehacer nacional. La unidad de acción con el Sindicalismo Latinoamericano y Mundial deben contribuir a la vigencia de las libertades, los derechos de los trabajadores y la autodeterminación democrática del pueblo cubano.

Ratificamos nuestra convicción y compromiso con la Reconciliación Nacional que unifique a todos los cubanos sin excepción, en el esfuerzo de realizar un proceso gradual, no violento activo, político y profundamente democrático para reconstruir la Nación, el Estado y la Sociedad Cubana "Con todos y para el bien de todos". Por ello es necesario y urgente desarrollar un proyecto para la Nación Cubana con la concertación democrática de las diferentes expresiones socio-políticas coincidentes en lo fundamental, que genere una Opción Nacional para Cuba y establezca las bases necesarias de nuestra liberación.

Asimismo ratificamos nuestra posición contra todo tipo de aislamiento al pueblo y la Nación para que "Cuba se abra al Mundo y el Mundo se abra a Cuba" incorporándose a la unidad del Caribe y América Latina, para enfrentar la globalización neoliberal capitalista y contribuir a crear nuevos centros de poder democrático y social que promuevan la paz, la justicia, el progreso y la convivencia pacífica entre todos los países del mundo.

Manifestamos nuestra oposición al aislamiento del pueblo por el gobierno cubano y rechazamos el embargo externo, específicamente expresado en las Leyes Torricelli y Helms-Burton que no afectan al régimen sino al pueblo y los trabajadores.

Saludamos el 1er. Aniversario de la visita de Su Santidad Juan Pablo II a Cuba que destacó las raíces humanistas, cristianas y sociales de nuestra nacionalidad que perviven en el pueblo.

Exhortamos a las organizaciones, instituciones y personalidades cubanas en la Isla y en el exterior a practicar el mensaje de Reconciliación para que el Viento del Espíritu y la Esperanza, sople sobre Cuba, convencidos que la voluntad de Dios se realiza a través de los seres humanos y que el espíritu se expresa por medio de las acciones de solidaridad.

Abogaremos y actuaremos para que la IX Cumbre de Presidentes y Jefes de Estado que se realizará en Cuba en 1999 contribuya a la integración de nuestro país en el contexto internacional, al cumplimiento en Cuba de los acuerdos de las anteriores cumbres, la vigencia de los Derechos Humanos, la libertad de los presos políticos, la democratización de la sociedad y la libre expresión y organización del pueblo.

Insistimos en la necesidad de que la CENTRAL DE TRABAJADORES DE CUBA, sea unitaria, democrática, pluralista, autónoma del Estado, e independiente de los Partidos Políticos, donde estén representados todos los trabajadores con sus diversas opciones, ideo-políticas, tal como fue concebida y constituida en 1939.

Hemos tomado conciencia de que el régimen totalitario va terminando, muriendo y el pueblo cubano va renaciendo con el favor de Dios.

Por tanto, es nuestro compromiso irrevocable continuar sembrando los principios, valores y objetivos de nuestra nacionalidad que promuevan actitudes militantes en los pinos nuevos de la Patria que sufre.

Es nuestro deber y derecho proseguir esta lucha Por Cuba y los Trabajadores.


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