BOGOTA -- Tras una maratónica negociación de más de 40 horas, el gobierno y los sindicatos llegaron el martes a un acuerdo que puso fin a un paro de 20 días de los trabajadores estatales, el más largo y costoso de la historia de Colombia.
'No hubo vencedores ni vencidos', dijo el presidente Andrés Pastrana en una conferencia de prensa antes de viajar a Washington para una visita oficial de cuatro días, satisfecho por 'haber salido de la crisis que afectó a los colombianos'.
Luis Eduardo Garzón, presidente de la Confederación Unitaria de Trabajadores (CUT), la principal organización sindical del país, dijo en la ceremonia de suscripción del acuerdo que 'este fue el paro del siglo' tanto por 'lo heterogéneo de los temas planteados' como por 'el estoicismo y la heroicidad' con que fue asumido por los huelguistas.
Los trabajadores lograron un aumento ponderado de salarios del 15 por ciento para 1999, un punto por encima de la oferta del gobierno y el compromiso de que no habrá represalia contra quienes participaron del paro. Los salarios que perdieron durante el paro podrán recuperarlos con jornadas adicionales.
Pastrana dijo que aceptó aumentar en un punto los salarios para los 800.000 trabajadores al servicio del estado, por cuanto ése es el horizonte de la inflación esperada para 1999. 'Yo dije en mi campaña electoral que no habrá aumentos salariales por debajo de la inflación y por eso se aceptó subir al 15 por ciento', explicó el mandatario.
Los sindicatos no obtuvieron la modificación de la política económica y el fin de las privatizaciones, punto esencial de su extenso pliego petitorio. 'El gobierno cree que con pañitos de agua tibia todavía puede mantener su política neoliberal, a pesar de su comprobado fracaso en todo el mundo', dijo Wilson Borja, presidente de la Federación de Trabajadores al Servicio del Estado, al deplorar que no hubiera aceptado concertar con el movimiento sindical una nueva política económica.
Borja calculó que el paro de 20 días costó un billón de pesos (628 millones de dólares) representados no sólo en salarios, sino en la parálisis de múltiples negocios que desarrolla el estado con particulares.
Durante la protesta también hubo disturbios en varias ciudades del país y uno de los dirigentes del movimiento, Jorge Ortega, vicepresidente de CUT, fue asesinado.
En el fondo, el paro constituyó una prueba de fuerza entre el movimiento sindical y el gobierno. Los sindicatos recibieron a Pastrana con un paro de 48 horas un mes después de haber asumido la presidencia de Colombia y al no recibir señales de que sus peticiones iban a ser atendidas de inmediato, le respondieron con un paro general indefinido iniciado el 7 de octubre.
Su antecesor, el liberal Ernesto Samper, tuvo que soportar centenares de paros y ceder a las exigencias de los sindicalistas, debido a la debilidad política de su gobierno que gastó tres años en defenderse de acusaciones sobre el ingreso de seis millones de dólares del narcotráfico a la campaña que lo llevó al poder en 1994.
El paro tuvo móviles políticos, dijo el presidente Pastrana. El presidente de la CUT reconoció que el movimiento tuvo 'ingredientes políticos porque ellos hacen parte de la interlocución del trabajo sindical'.
(Con información de Associated Press)
CNNenespañol.com
27 de octubre